Me dejé enkantar por el sabor de sus palabras y la komposición de sus melodías. Y es ke sentí ke el mundo era eterno, ke la vida era maravillosa y ke sus labios eran perfectos emitiendo la belleza de sus palabras ke me kautivaban a kada instante.
Me deje llevar por la fuerte sensación de seguridad y la ternura de su simplicidad, por la perfecta armonía de sus besos y el sabor dulce ke deja en los mios.
Me dejé enkantar por su mirada tierna y su sonrisa kálida, sus ojos tristes y su silueta perfekta.
Todo, todo me parece konocido, kada palabra me rekuerda el pasado pero la sensación ke provocaba en mí mientras embellecía sus palabras, fue desgarradora. El no kerer admitir ke no hay detalle suyo que no me guste, ke no hay palabra ke diga ke no me enkante. El cegarme ante la deskonfianza de otros y el kreer ke eres igual a ellos me envenenó, me ensució de la mentira ke okultaba y me sentenció por mis palabras. Ví, lo ke kise ver y lo único ke debía ver kon claridad era la sinceridad de tus miradas.
El sentir ke esas palabras de kariño y demostraciones de afecto se hacían kada vez más pequeñas me acobardó pero esa sensación de placer, de alegría, me maravilló, sakó esas varas ke habían en mi, esas espinas del pasado que no me dejaban vivir y desde akel momento me dejé llevar por todo lo ke me das.
Porke eres única y no voy a permitir ke esto se ensucie...
Porque eres especial...
Porque eres parte de mí y no te kiero sakar...
domingo, 8 de julio de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)